Septiembre tiene algo especial. No sé si son los días que empiezan a acortarse, la sensación de vuelta a la rutina después del verano o ese impulso de estrenar agenda, pero en el aire hay una especie de energía nueva. Para muchas personas, septiembre es el verdadero enero. Y si en lo personal nos planteamos cambios y objetivos, en lo profesional debería ser igual.
Lo curioso es que las grandes marcas ya lo saben. Y no es casualidad que cada año veamos rediseños, ajustes de identidad visual y nuevas estrategias justo en este momento. Cambiar el logo, retocar colores o simplificar tipografías no es cuestión de capricho estético: es una decisión estratégica que conecta con cómo evoluciona el mercado y cómo cambia el consumidor.
Cuando las grandes se mueven, algo significa
En 2025, varias marcas sorprendieron con cambios de identidad. No hablamos de borrar todo lo anterior y empezar de cero, sino de lo que en diseño llamamos evoluciones visuales.
- Repsol, por ejemplo, presentó un rediseño que mantiene su icónico símbolo, pero lo refresca con un degradado que va del naranja al magenta y una tipografía más cercana, en minúsculas. Además, sumaron un elemento sonoro a su identidad. ¿Por qué? Porque ya no son solo una compañía de gasolina: quieren que su imagen refleje que son multienergía, digitales y cercanos. (Cinco Días)
- Redmi, la submarca de Xiaomi, también se movió. Pasaron de un logo en minúsculas a mayúsculas, algo tan sencillo como eso. Pero en diseño nada es casual: ese gesto refuerza su independencia como marca dentro del universo Xiaomi. Con un simple cambio, la marca proyecta más fuerza y madurez.
- Eventbrite decidió que su logo debía transmitir más que un nombre. El nuevo símbolo se llama The Path (el camino) y es literalmente una curva que representa la experiencia de usuario: desde descubrir un evento hasta recordarlo como vivencia. No es solo gráfico, es sensorial.
- Supermercados Altoaragón, en España, anunció que este 2025 estrenarán nueva identidad. Conectan tradición y modernidad: una tipografía más clara, colores más frescos, pero con guiños a su cultura local. No se trata de parecer otra cosa, sino de mostrar lo que son con un lenguaje actualizado.
- Incluso en tecnología, OpenAI presentó un rediseño en febrero de 2025. Su objetivo era unificar bajo una misma identidad visual productos que estaban creciendo rápido. Crearon una tipografía propia, un recurso recurrente (un punto sólido) y principios de diseño claros: sencillez, viveza e imperfección. Cuando hasta las empresas más innovadoras cuidan estos detalles, entiendes que la coherencia visual no es un extra, sino una necesidad.
¿Y qué pasa con los negocios pequeños?
Algunas emprendedoras me dicen: “Pero eso son grandes corporaciones, ¿qué tiene que ver conmigo?”
Muchísimo.
Si esas marcas, con millones en publicidad y con presencia consolidada, se preocupan por modernizar su imagen, es porque saben que el diseño transmite evolución, confianza y vigencia. Y si para ellas es importante, para un negocio pequeño lo es todavía más.
Una imagen desactualizada puede ser la diferencia entre que alguien te perciba como profesional o como improvisada. Y no lo digo para asustar, sino porque lo veo todos los días trabajando con emprendedoras y pymes que llegan a nosotros con esa sensación de que “su marca ya no habla de quiénes son ahora”.
Nuestra propia experiencia: un pequeño cambio que lo cambia todo
Hace poco más de un año, en nuestra agencia también pasamos por ese proceso. No hicimos un rediseño radical, pero sí ajustamos tipografía y color. Fue un movimiento sutil, pero suficiente para alinear la marca con la etapa en la que estamos.
Lo interesante es que no solo nos vimos diferentes, sino que también nos sentimos diferentes. Es increíble cómo un cambio de tono en los colores puede generar más coherencia con la energía que quieres transmitir. Y lo notaron también nuestros clientes: el feedback fue inmediato, percibieron frescura y modernidad.
Eso es lo que pasa cuando te actualizas: no se trata de hacer un logo bonito “porque sí”, sino de que todo comunique mejor quién eres hoy.
Septiembre, el mes perfecto para hacerlo
¿Por qué septiembre y no enero? Porque es un punto intermedio clave. Tus clientes vuelven de vacaciones con ganas de novedades, y tu negocio aún tiene tiempo de consolidar esa nueva imagen antes de las campañas fuertes de fin de año (Black Friday, Navidad).
Si cambias ahora, llegas con fuerza a esos momentos. Es como entrenar en septiembre para estar en forma en diciembre: te da margen, visibilidad y tiempo para que tu audiencia se acostumbre al cambio.
Los riesgos de no hacerlo
Hay algo peor que tener un logo anticuado: tener una marca que no se entiende. Cuando tu imagen ya no conecta, todo se resiente:
- Tu web parece lenta o pasada de moda.
- Tus redes se ven incoherentes.
- Tus clientes potenciales sienten que tu negocio no ha evolucionado.
Y el mercado, en 2025, va demasiado rápido como para quedarse atrás.
Lo que enseñan los errores de otros
No todos los rediseños salen perfectos. El Atlético de Madrid, por ejemplo, sigue recibiendo críticas de parte de su afición por un logo que muchos sienten distante. Jaguar también enfrentó comentarios negativos internos por un rediseño que algunos consideraron excesivamente plano.
Esto nos recuerda que no se trata solo de cambiar por cambiar, sino de hacerlo con una historia detrás, con empatía y con coherencia. El diseño no es maquillaje: es estrategia.
Cómo anunciarlo sin que pase desapercibido
Aquí está el truco: no basta con cambiar, hay que contarlo. Y contarlo bien.
Algunas ideas que hemos visto funcionar:
- Mostrar un antes y después en redes.
- Compartir el proceso: por qué cambiaste, qué buscabas transmitir.
- Involucrar a la comunidad: dejar que voten colores o tipografías.
- Celebrar el cambio con una acción especial (un descuento, un regalo, un evento online).
El branding no termina en el logo: se trata de cómo lo vives y cómo lo compartes.
La pregunta final
Si Repsol, Redmi, Eventbrite, Supermercados Altoaragón y OpenAI han renovado su imagen en 2024–2025, ¿qué te hace pensar que tu marca puede quedarse quieta sin perder relevancia?
El branding no es un lujo reservado para gigantes. Es una herramienta para cualquier negocio que quiera crecer, conectar y transmitir confianza.
Y septiembre es, sin duda, el mejor momento para hacerlo.
En nuestra agencia sabemos lo que significa ese paso porque también lo hemos vivido. Si este septiembre quieres que tu logo, tus colores y tu web hablen de quién eres hoy, podemos ayudarte a hacerlo realidad. Escríbenos y demos a tu marca la frescura que necesita para este nuevo curso.

